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10 de septiembre de 2012

21 | Aunque me veas dudar

Copio esta entrada de una amiga buscadora (Aleteos de Volvoreta). Una canción de Álvaro Fraile. Hermosa, hermosa...

   


Aunque me veas dudar
no me creas descreído
que sólo hay tiempos
en que cuesta un poco más
encontararse en algún sitio

Aunque me veas dudar
no me sobra ni una nube
que tú ya sabes
de mi empeño en brillar
aunque haya días que no alumbre

      Y aunque me de por escuchar canciones tristes
y aunque me de por echar de menos
si recordar alguan vez es destruírse
a veces sirve para avanzar
para avanzar

Aunque me veas llorar
sabes, nada me acobarda
que algunas veces tiendo
a dramatizar
y la nostalgia es mi escapada

      Y aunque me de por escribir canciones tristes
      aunque me de por verlo un tanto negro
      nunca me olvido de cargar el combustible
      allí donde aprendí a volar

      Y aunque me de por recoger mis imposibles
      y aunque me de por guardar los suños
      nunca me olvido de poner un imperdible
      allí donde aprendí a esperar
      a esperar…

27 de agosto de 2010

10 | Somos juntos

Somos juntos,
porque nos creaste los unos con los otros,
porque nos pediste que juntos pobláramos el mundo.
Hermanos, por ser hijos del mismo Padre,
hermanos, por ser miembros del mismo cuerpo.
Porque nos amas, somos juntos.

Somos juntos,
porque nos diste el don de la fraternidad,
porque nos uniste con el vínculo del amor,
de la caridad, de la entrega.
Porque te diste por nosotros, Jesús Eucaristía.
Por tu cuerpo y por tu sangre, somos juntos.

Vivimos juntos,
porque nos regalaste la misma tierra, la misma creación,
porque nos entregaste las llaves de una casa común
que cuidar. Nos hiciste señores del mundo
y, aún tropezando, lo compartimos.
En el mundo, somos juntos.

Somos solos,
porque nos diste a nosotros mismos.
Un cuerpo y un alma que respetar porque son tuyos.
Mil dones que compartir, que no enterrar.
Somos solos para los demás
y, por esto, somos juntos.

Somos contigo, Dios,
hermano, Padre, Hijo,
Dios espíritu defensor, fuerza eterna que nos llena.
Somos antorcha, zarza ardiendo, suelo que pisas
y deja huella. Somos luz para los demás
y, alabándote, somos juntos.

Y al final del tiempo,
aún seremos, porque no fuimos destinados
a salvarnos solos. Por tu amor, Señor,
que gritamos al viento,
por el regalo de tu Palabra,
porque estamos llamados a allanar tus senderos,
porque nos envías a anunciar y construir tu Reino.
Somos hermanos. Y somos juntos.

06 | Dame tu mano de guitarra

Dame tu mano de guitarra para, agarrado a Ti,
cantar a todos los hombres que eres posible.
Dame mil manos de colores para construir,
para construirte y reinventarte cada día,
para saberte cerca, cercano, humilde…
Confío en ti, y nada ni nadie lo cambian.

Dame tu voz de zarza ardiente para gritar,
para gritar tu Palabra, para poner en mi voz
tu sabiduría, para despertar al que dormía
y ahora vela, esperándote.
Dame tu gracia, dame tu abrazo, dame la vida
para entregarla.
Confío en Ti, ni el tiempo ni el espacio lo cambian.

Dame tu olor de gran casa, dame tu calor
para abrigar al que camina a la intemperie.
Dame tu fuego, el que me arde dentro,
el me llama y nos llama a salir de aquí,
a ir por desiertos, veredas y ríos,
cantando, de nuevo, que me sedujiste
y me dejé seducir, para decirles que
confío en Ti, ni mil caídas lo cambian.

Dame brazos, que hacen falta, para levantar
piedra a piedra, un templo nuevo,
lejos de palacios y catedrales, cerca del pueblo.
Dame las llaves como a Pedro, pero para abrir cadenas,
para dejar aquello que nos ata, para ser libres,
libres para amar, libres para sentir, libres para servir.
Confío en Ti, ni siquiera las dudas lo cambian.

Dame tu risa, para compartirte, para tocarte en los demás,
para sentirte.
Confío en Ti porque voy ciego, porque te necesito,
porque me haces caminar, porque vas al lado,
y te siento.
Confío en Ti porque te veo.